miércoles, agosto 27, 2008

Amor de otoño


Lo que nos suele ocurrir es que al principio sentimos una atracción, nos gusta, quizá apasionadamente. A medida que vamos ahondando en la relación van creciendo los sentimientos de afecto, cordialidad, cariño. Sentimos esa felicidad que supone ser escuchados, en un mundo en que nada importa más que el bienestar material. Recibimos consejos, sugerencias y críticas. Pasa el tiempo y sentimos el agobio de la rutina. La convivencia se hace, con el paso del tiempo, dura y difícil. El entusiasmo inicial ya no es el mismo. Pero seguimos adelante. Tenemos que mantener el romance, porque queremos que se mantenga. Se acerca el otoño y comienza a mermar el esplendor de las flores. Pasa como cuando tienes un blog, le viste nacer y desarrollarse. Quisiéramos seguir creciendo por encima de nuestras posibilidades, pero tenemos que aceptar que, lo mejor, es que estamos vivos en la blogosfera.

4 comentarios:

Lena dijo...

Chapeau!

Verdad rotunda.

Vivos en lo invisible.

Muertos en lo visible.

Besos

flor dijo...

Wuau, no es un post a los que nos tenés acostumbrado... pero qué mejor que cambiar un poco la rutina? Lo que sorprende vitaliza.

Creo que el blog es lo que uno es. Yo por ejemplo soy distraída y pasan semanas sin que postee, porque bueno, francamente lo olvido ;)

En el 2006 era presa de las obligaciones, la agenda, las responsabilidades. Por lo que -claro, como no- actualizaba a diario.

En fin, no será un espejo, pero que algo tiene que ver no se duda...

Un abrazo!

Waiting for Godot dijo...

La foto de la nena me tenía hipnotizada. Besos Martín

bustrófedon dijo...

Vivito y coleando. Salud.