domingo, abril 22, 2007

Música, baile y gastronomía

Son los mejores productos de exportación de la cultura latinoamericana. Me refiero a la música, al baile y a la gastronomía, cuando no a los licores, el ron Pampero venezolano triunfa en Roma. Tanto como la cantante española Paloma San Basilio, interpretando en Miami 'No llores por mí Argentina'. Suerte diferente le ha tocado a su compatriota, el legendario Julio Iglesias, tras su fracaso en las tierras tropicales de Paraguay. Aún más lejos, en Croacia, el baile latino
levanta pasiones,
al igual que el chipotle (chile o ají seco y ahumado) en los Estados Unidos. En el ámbito político, Fidel Castro, sin usar la música, el baile ni la gastronomía, se reúne con miembros del Partido Comunista Chino y en Bolivia no tienen tiempo para la danza con el conflicto derivado de los hidrocarburos, que debería transformarse en riqueza sin llegar a la violencia. Héctor Calderón Proaña se pregunta, y con razón, si somos unidos los latinos, a pesar de la aparición de cibersitios para los amantes de la música y los estudiantes de la región. De todas formas, optimista aunque con cautela se presenta el futuro económico de Latinoamérica, según el último informe de la Comisión Económica para América para América Latina y el Caribe (Cepal). Millones de pobres siguen esperando, todavía y en pleno siglo XXI, una vida digna.

4 comentarios:

Carla dijo...

MuY de acuerdo, sobretodo con la última frase...que habrá que hacer para remedar eso?
Como que empiezo a ver que siempre me pregunto lo mismo....aún no he llegado a ninguna conclusión...

Daniel de Witt dijo...

Y sí, volvió Fidel. ¿Te acordás cuando los mafiosos de Miami festejaban su muerte hace algunos meses?
¿Qué estarán haciendo ahora?
Un abrazo.

Martín Bolívar dijo...

carla: no me creo capaz de contestar tu pregunta, aunque en mi modesta opinión puedo decir que los pueblos deben elegir a gobernantes que sepan crear riquezas con alto valor añadido para que las exportaciones superen a las importaciones, pero lo más importante es que se reparta esa riqueza con justicia.
daniel de witt: Ahora no dicen nada.

Waiting for Godot dijo...

El Pampero, qué rico!