domingo, marzo 02, 2008

La pobreza no es casualidad

Me da rabia escribir, denunciar, protestar, quejarme, y que las letras se las lleve el viento. Odiamos, detestamos la política, pero como dijo Woddy Allen, es lo único que puede cambiar el mundo. Vivo en España porque no se puede vivir en Latinoamérica, salvo que seas un multimillonario y el Gobierno te lo haga fácil y te descuente cantidades irrisorias cuando pagues los impuestos, mientras que a la mayoría de la población empobrecida
le aplaste
una mayor carga impositiva. Las desigualdades son tan grandes que la presión fiscal media en América Latina es del 17%, a excepción de Brasil que se acerca a los índices europeos del 35%, prácticamente el doble en la diferencia. Sin embargo, entre las contradicciones de la realidad del subcontinente, en Río de Janerio mueren diez personas al día, nueve son pobres. Las desigualdes socioeconómica que se producen frenan el desarrollo. Unas desigualdades que tienen su origen en la época colonial de la privilegiada vida de los conquistadores, y seguimos igual que hace 500 años, aunque se achaque la situación al imperialismo y a las transnacionales que lo único que hacen es
pasar el rodillo
sobre el terreno que les permiten la debilidad de los gobiernos. Perdón por aburrir por estos temas, sé que no interesan a nadie. Quizás resulte más atractivo e interesante hablar de las ayudas y de las ong. Pero los pobres siguen esperando. ¿Hasta cuándo?. En realidad, la pobreza la dirigen los economistas de cada gobierno.

8 comentarios:

FERNANDO SANCHEZ POSTIGO dijo...

Me parece una reflexión acertada. No sólo vale con echar la culpa al capitalismo y el imperialismo, hay raíces más profundas en la pobreza. un abrazo.

Makiavelo dijo...

Martín, esta muy bien que digas lo que sientes, nunca cae en saco roto.
Hay muchos que los leen y toman nota.

Poco a poco la vieja hila el copo.

Es un dicho popular.

Saludos.

Isaac González Toribio dijo...

Se nota que escribes desde el corazón, Martín. Por desgracia, el mundo se rige por otras reglas. Por ejemplo, ningún pueblo, ninguna zona geográfica tendrá desarrollo hasta que no sea necesario para la economía global. Y, ahora, ni América Latina es necesaria para América del Norte ni, por ejmeplo, África, para el resto del mundo. La buena voluntad (ong´s) y la caridad (vergonzosa) de poco sirven, por desgracia. Saludos

LA CASA ENCENDIDA dijo...

A mi me interesan estos temas. La injusticia es incomprensible y si no la denunciamos algunos ¿que será de ellos y de todos nosotros?
Saludos y gracias por tu visita.

Arcangel Vulcano dijo...

Respetado amigo, tus reflexiones hoy han sido muy emotivas. Sin embargo, por primera vez debo decirte que no comparto totalemnte tu opinión.

He vivido toda la vida en Venezuela,y con la mayor buena fe, he de confesarte que a pesar de los problemas ha sido edificante y maravilloso nacer y vivir aquí en nuestra patria,la misma que es la cuna del Gran Libertador Simón Bolívar.Venezuela es maravillosa a pesar de los políticos que hasta ahora la han mal gobernado; pero hay un futuro prometedor...

Igualmente, hemos de admitir que tienes razón en quejarte de los grandes males y calamidades que nos amenazan, y que han sido suficientemente diagnósticados por los análistas -nosostros también lo lamentamos- pero a pesar de las crisis que padecemos como sociedad somos muy optimistas por el infinito potencial que tiene latinoamerica; especialemnte el potencial humano, identificado por la talentosa juventud emergente, que sin duda son nuestra esperanza. Esperanza juvenil refrescante y alentadora emblematizada en nuestros hijos,los nuevos retoños que deberán asumir la responsabilidad de conducir su propio destino.

Un fraternal saludo.

LUIS AMÉZAGA dijo...

No deje de protestar, aunque los resultados sean nulos.

flor dijo...

Lo importante es NO CALLAR.

Un abrazo a los dos martines, el del corazón argentino y el del corazón español. Confieso que me caen bien ambos ;)

June Fernández dijo...

Pues a mí me ha emocionado esta entrada, por honesta, dura y directa. Y a la vez llena de datos.