jueves, noviembre 19, 2009

De ilusión también se vive (y se muere [de hambre]).

Continuar reduciendo la brecha entre ricos y pobres, aumentar la educación y la productividad de su gente, y apostar por mantener unas leyes transparentes y estables, que no asusten a los inversores de fuera. Son las premisas a las que apuntan los expertos en los medios informativos especializados para el avance de las alicaídas economías latinoamericanas. Los ciudadanos de a pie, los que somos unos ignorantes de los mecanismos de la economía, leemos estas noticias y nos creemos ingenuamente que estas bonanzas llegarán a los bolsillos de los pobres. De ilusión también se vive (y se muere [de hambre]).

1 comentario:

Aldabra dijo...

es duro pero es preferible arriesgarse a morir por una ilusión que no tenerla.

biquiños,