miércoles, diciembre 27, 2006

Las muertes ordenadas por los paramilitares y narcotraficantes

Colombia vive horas amargas, tristes, con las vidas que se llevan los disparos de los paramilitares y la secuela del narcotráfico. La Organización de los Estados Americanos (OEA) pide un alto el fuego tras la muerte de 40 rebeldes. Muchos refugiados colombianos han huído, con la ayuda del Alto Comisionado para los Refugiados de Naciones Unidas, a Costa Rica, un país que ha sido elegido por los actores Angelie Jolie y Brad Pitt para pasar la Navidad en compañía de estos refugiados. La segunda esposa del general argentino Juan Domingo Perón, así como varios de sus secuaces, es acusada de crímenes de lesa humanidad perpetrados en la década de los años setenta y así siguen saliendo a relucir
los trapos sucios de los gobiernos
latinoamericanos de hace tres décadas.
Una mujer colombiana, a la que se le han transplantado las dos manos, recibe el alta en un hospital español. Perú promociona la ciudadela inca de Machu Picchu en Internet como una de las maravillas del mundo. Una de las maravillas del deportes es el volante chileno Matías Fernández se postula como el mejor jugador del fútbol de América. Latinoamérica vibra con el fútbol y no quiere saber nada de la mugre que lucen muchos políticos que no han logrado eliminar la violencia.

4 comentarios:

byrongio dijo...

No sabía sobre aquel problema de Colombia, en realidad es preocupante sobre todo la pobre gente que tiene que dejar sus "vidas" para asilarse en otras tierras e incluso en otros países...

Saludos

Daniel de Witt dijo...

Es tremendo lo de Colombia. Y es indignante como Estados Unidos, que tanta preocupación demuestra por Chávez, proteje al "minifuhrer" Alvaro Uribe, el narcopresidente de Colombia, un auténtico genocida a la altura de los dictadores latinoamericanos de los '70.
Es un caso más del doble rasero característico de los yanquis desde siempre.
Saludos.

LUIS AMÉZAGA dijo...

Mafias, bandas, paramilitares. Echamos de menos a los ejércitos reglados, que están sometidos a leyes y voluntad política.

Kostas H. dijo...

Ya sabéis a quiénes les interesa que ésto no acabe nunca: ¿cómo van a justificar las armas y los ejércitos?.