viernes, febrero 09, 2007

El hambre no responde a ideologías

En América Latina soplan vientos de cambio, más bien brisas suaves que parten desde Paraguay, donde un obispo dimisionario, Fernando Armindo Lugo Menéndez, se postula como candidato a la presidencia del país. Latinoamérica es el subcontinente con más desigualdades y la izquierda transita entre la moderación y el nacionalismo radical. La teología de la liberación, inspirada en el movimiento de los sacerdotes obreros europeos, alerta del peligro de
cuando la religión se esconde en la política,
con un ejemplo claro en la conquista española a partir del descubrimiento de América. El Vaticano no acepta obispos que, al mismo tiempo, puedan ser políticos, a pesar de que el prelado paraguayo dimisionario lo único que pretende es un Paraguay mejor y cuenta con el apoyo del movimiento Tekojojá, que en lengua indígena guaraní significa nada menos que Igualdad. El hambre se resume en la violación de todos los derechos humanos, a través de la desnutrición culural, social, educativa y económica. Fernando Armindo Lugo Menéndez es un cura comprometido con la realidad social de su pueblo que opina que el hambre no tiene ideologías.

9 comentarios:

merce dijo...

La jerarquía eclesiástica y el vaticano siempre han despreciado a los curas que trabajan para el pueblo y que apoyan la teología de la liberación. Estos curas representan la humanidad dentro de la iglesia, conviven con las miserias de la gente. Obispos como Pere Casaldáliga que está en Brasil pueden darle muchas lecciones al Papa, que se limita a predicar desde su sillón cosas que contravienen el mismo sentido común, como la prohibición del uso de preservativos. En cuanto a que los curas no pueden dedicarse a la política ni tomar partido político es muy relativo, ya que en España, la jerarquía católica es ultraderechista y va a las manifestaciones de la derecha política contra el gobierno democrático. Es la doble moral permanente de la Iglesia. Yo sólo me creo a los curas que trabajan de verdad para ayudar a los más necesitados, no a los que llevan un traje impecable y van dando sermones.

LUIS AMÉZAGA dijo...

El hambre no responde a ideologías. Y las ideologías no responden al hambre. Ambas afirmaciones parecen ser ciertas.

soleil dijo...

Las idiologias..las tenia ahora que vivo en Miami se han ido.. lo unico que se es ...no hay respuestas a muchas preguntas
abrazos desde Miami




recomenzar.blogspot.com

gonzalo dijo...

muy interesante.

Daniel de Witt dijo...

El obispo Lugo es la esperanza de que Paraguay se sume a la lista de países (cada vez más larga) que pugnan por su segunda y definitiva independencia.
Y tiene aún más mérito, viniendo de una institución retrógrada y oscurantista, y del país más inmovilista y feudal de la región.
Estamos todos muy atentos a lo que suceda.

PD: Te enteraste que Rigoberta Menchu puede ser candidata en Guatemala? Sumamos un nuevo país?
Un abrazo.

Martin Bolivar dijo...

merce:es cierto lo de la doble moral de la Iglesia.
luis amézaga: es decir que nadie responde al hambre.
soleil:en Estados Unidos existe la ideología del dinero y del poder absoluto.
gonzalo: gracias por tu comentari.
daniel de witt: como siempre, estás muy enterado de todo, es muy importante la noticia de que Rigoberta encabeza la lista de candidatos a la presidencia de Guatemala. Como bien decís, sumamos un nuevo país.

david santos dijo...

Hola!
Martin, gran trabajo.
Gracias y buen fin de semana

parapiti pora dijo...

El Vaticano y su guerra non sancta: el caso Fernando Lugo. Por Luis Aguero Wagner
http://elvaticanoysuguerranonsancta.blogspot.com/2007/04/el-caso-fernando-lugo-las-cruzadas-y_29.html)

La Conferencia Episcopal se lavó hace unos días las manos delegando el "caso" Fernando Lugo al campo del Vaticano, precisamente en momentos en que los Boeing 707 de American Airlines que sobrevuelan la Ciudad Eterna inquietan con la amenaza de estrellarse contra la capilla Sixtina en nombre del clemente y misericordioso Alá. Obvio mal momento elegido por Gogorza para perturbar a Benedicto XVI con otro conflicto político tercermundista más, que se añade al del mundo árabe y Zambia, y en el que con toda seguridad la Iglesia Católica, fiel a su historia de 20 siglos, se inclinará por el bando de los tiranos criminales y opresores sin mayores prejuicios religiosos ni humanitarios.
Valga recordar aquí las cruzadas -guerra santa que no la predicaron los árabes, por cierto, sino el papa Urbano II en el Sínodo de Clermont- aventuras sangrientas cuya crueldad y brutalidad no dejaron buen testimonio de amor al prójimo ni elevaron la conciencia occidental. Más de una vez el incentivo de estas giras pastorales fue el oro del Dux de Venecia y no la fe, y en medio de estas benditas expediciones de saqueo y matanza en más de una oportunidad la Cruz combatió por Alá o viceversa.
En una oportunidad, por ejemplo, los cruzados francos se unieron al Emir musulmán de Alepo que necesitaba defender esta ciudad siria de su correligionario el Sultán Saladino, en 1175. El Conde Raimundo de Trípoli procedió entonces a un cómodo ataque sobre Homs, a 75 kilómetros de su ciudad mientras el rey cristiano de Jerusalén, Balduino, avanzaba hacia Damasco. Saladino se apuró entonces en firmar la paz con los cristianos para tener manos libres y poder luchar contra sus correligionarios, pero como estos tratados se parecían a los movedizos pactos entre las bancadas de nuestro Parlamento, en menos de un año se reiniciaba el entrevero seudorreligioso.
En otra cruzada, los valerosos héroes de Occidente cambiaron de opinión por el camino tras recibir algunas monedas venecianas y en lugar de atacar la Jerusalén en poder de los moros, asaltaron y saquearon la Constantinopla cristiana.
Un cronista árabe opinaba de los cristianos que "firman la paz cuando se ven débiles y rompen los tratados tan pronto como se sienten otra vez fuertes", sentencia que con toda facilidad hoy podríamos aplicar a los cabecillas de nuestra tendotarquía agrarista y popular.
Los monjes en armas que tomaban parte en estos torneos bélico-religiosos no podían ceñir la espada, tal como lo estipulaba la Biblia, motivo por el cual estos piadosos dignatarios eclesiásticos mataban hijos de Alá con maza para no contraria las sagradas escrituras.
Ya que últimamente en asuntos celestiales se han puesto de moda citas inoportunas del medioevo, me permito transcribir el relato del eclesiástico Raimundo de Aguilers sobre la toma de Jerusalén por las huestes de Su Santidad el 15 de julio de 1099: "Incontables sarracenos fueron decapitados por cristianos; otros fueron sometidos a tormento durante días para entregarlos finalmente a las llamas. En las calles se amontonaban las cabezas, las manos y los pies cortados, y apenas se podía avanzar sin saltar sobre los cadáveres de caballos y de seres humanos".
Un tiempo después al Papa español Alejandro VI se le ocurrió legitimar el despojo de los nativos de América con una bula papal, inaugurando las iniquidades de la conquista con la alegre transacción "Dame las tierras, toma la Biblia" que recuerda el rock. Se iniciaban así relaciones jerárquicas que construyeron un comportamiento contrario a los principios humanistas, y que sigue vivo tras sobrevivir a las más profundas reformas estructurales.
El Vaticano más tarde se unió a los ejércitos de la Triple Alianza desconociendo la soberanía del Paraguay durante la guerra de 1864 al 70, y ello a pesar de que la conjura contra nuestro país la lideraban destacados miembros de la Masonería, asociación condenada por la Iglesia por su liberalismo anticlerical. La institución inquisitorial también abrió sus confesionarios a la conjura de agosto de 1937, que desplazó a uno de los escasos gobiernos que intentó impulsar la democracia social en nuestro país, por conciencia gremial latifundista y sobre todo, por ser eterna beneficiaria de la explotación de los nativos.
La misma hoy sufraga corrientes historiográficas antiparaguayas, desentierra catecismos apócrifos e intenta imponer la denominación de " oratorio" al Panteón en gesto que genera la sospecha de estar buscando asimilarlo a su patrimonio.
Fueron los obispos quienes en su momento más crítico estuvieron prestos para sostener al gobierno de González Macchi, el cual a diferencia de la maldecida catástrofe militar de Hattin, acabó siendo una calamidad nacional bendecida por la Iglesia.
Suficiente recuento de razones para que los paraguayos no se hagan ilusiones ni esperen mucho progresismo de una institución que lleva 17 siglos -desde que trepó al poder temporal- oponiéndose a los cambios.

parapiti pora dijo...

PERFECTOS IDIOTAS OPOSITORES DE PARAGUAY
toman por izquierdista a candidato del Vaticano financiado por la CIA
(Luis Agüero Wagner- http://elimperioterrorista.blogspot.com)

Una prensa maccartista que los paraguayos heredamos de Stroessner pretendió hacernos creer que el obispo “de los pobres” Fernando Lugo era un candidato de la izquierda, como si la Iglesia Católica fuera referente de institución progresista. A ellos les planteamos estas interrogantes:

¿Es izquierdista Ricardo Canese (dirigente luguista) cuando defiende la política de biocombustibles de George W. Bush?
¿Alguno de los dirigentes luguistas protestó alguna vez por las injerencias de James Cason?
¿Recibe dólares de USAID la ONG “Gestión local” de Guillermina Kanonikoff y Raúl Monte Domecq?
¿Estuvo Camilo Soares en noviembre del año 2000 en un congreso financiado por la NED?
¿Fue o no publicitado Lugo por el diario ABC color, propiedad de Aldo Zucolillo, favorecido del agente de la CIA Leonard Sussman cuando era perentorio fabricar bien remunerados disidentes a la dictadura?
¿Firmó Julio Benegas, empleado de Zucolillo, un contrato con Bryan Finnegan ( de la AFL-CIO) el 21 de Setiembre de 2005?
¿Recibió la casa de la Juventud –cuna del PMAS- 127.000 dólares de IAF en el año 2004?
¿Puede ser de izquierda gente financiada por la NED, institución creada como alternativa a la CIA por el imperio