jueves, junio 07, 2007

Caudillismo y presidencia a perpetuidad

Multiplicar por diez el dramatismo del tango es arriesgado, pero decir que 200 años no es nada en Latinoamérica es palpar la realidad. Se acercan las conmemoraciones del bicentenario de la independencia de las colonias hispanoamericanas y, al parecer, el caudillismo sigue siendo la medida de todas las decisiones que se toman en la región. El auge del caudilismo surgió en el pasado como un odio al orden colonial y a sus jerarquías. Hace 200 años hay que recordar a Simón Bolívar, a San Martín, a Bernardo O'Higgins o a José Gervasio Artigas. El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, afirma en una mirada retrospectiva que "para entender lo que hoy somos, debemos necesariamente mirar al ayer, a lo que fuimos". Para el ex presidente colombiano, Belisario Betancur, el caudillismo y el neonacionalismo constituyen las grandes interferencias de la integración latinoamericana. Álvaro Vargas Llosa analiza las opiniones de varios historiadores y afirma que Bolívar proponía una presidencia vitalicia, una idea que sigue vigente 200 años más tarde y, por lo que parece, no se ha avanzado nada en dos largos siglos. Un presidente vitalicio supone el apetito crudo de llegar al poder y perpetuarse para aprovecharse de él hasta el hartazgo, lo que se le critica al presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Después de todo es, nada más y nada menos, que el balance del bicentenario de la independencia de las antiguas colonias españolas en América.

2 comentarios:

marianart dijo...

Hola leer tu blog me ha desasnado en varios aspectos. Gracias, es super interesante.
Hace tiempo pasaste por mi blog y la verdad lo tenia algo abandonado por eso no te visite antes. Me contabas de tus visitas a Lujan, te acordas?. Bueno, un placer leerte, nos estamos visitando. Un abrazo

Anónimo dijo...

muy interesante tu analisis sobre el caudillismo y a la vez de terror, 200 anios despues y a donde evolucionamos a presidencias vitalicias, alleluya.
tragico.
saludos
isa