miércoles, junio 06, 2007

La mordedura feroz del frío del norte

Ni siquiera el calentamiento del planeta puede contra el frío del mercado impuesto por el norte. Los clubes privados, como el G-8, siempre ocultan mucho, por conveniencia propia para mantener su poder consolidado. El G-8 es un gobierno en la sombra que se reúne para mantener la políticia neoliberal mundial, desatendiendo sus compromisos declarados contra la lucha contra la pobreza, la cancelación de la deuda externa, insostenible para los países en vías de desarrollo; o la erradicación del sida. En este ámbito, las discusiones son secretas entre los países que representan el 10% de la población mundial y el 50% del intercambio comercial internacional; y, por si fuera poco, poseen el 60% de la riqueza o
trafican el 90% del armamento,
frente a los 18 millones de seres humanos que mueren al año en el planeta. El ex presidente francés, Valéry Giscard d'Estaing, se muestra escéptico ante el encuentro de los más poderosos en relación a los retos del calentamiento del planeta, la globalización financiera y del desarrollo del continente africano. Sin embargo, también queda en el tintero la situación de
América Latina (siempre olvidada),
así como el abastecimiento del agua, las migraciones y la producción de energías, a pesar de la asistencia de los presidentes de Brasil y México, convidados de piedra en el debate. Porque, casi con toda seguridad, a Lula da Silva no le dejarán alzar la voz en la demanda de que los países ricos supriman los subsidios agrícolas. La anticumbre afila sus críticas. Es que hace falta el calor tropical para poder curar la mordedura feroz del frío del norte.

3 comentarios:

Meli dijo...

Hola!
Todo esto me recuerda algo, has leido a Daniel Estulín? qué opinas del mentado Club Wilderberg?
saludos!

Martín Bolívar dijo...

No he leído a Daniel Estulín, pero sí, todo me recuerda del mentado club.

Daniel de Witt dijo...

Es muy sencillo, Martín: Si todos los países del mundo pudieran alcanzar el nivel de vida de los países que integran el G8, la vida en el planeta no sería posible, ya que no existen recursos energéticos disponibles.
Además, gran parte de ese nivel de vida de los países ricos está dado por la expoliación de recursos que realizan desde los países periféricos.
¿La función del G8?
Mantener todo como está.
El resto son sólo declaraciones de buenas intenciones, fuegos de artificio.
Un abrazo.