lunes, junio 04, 2007

A la puta calle

A la puta calle, en el desamparo y la soledad. Te echan o bien huyes de un sitio porque no encuentras cabida en el lugar donde naciste, te criaste y tienes tu familia y tus amigos. Esos lugares comunes desaparecen cuando te mandan a la puta calle que, por cierto, es el título una película del realizador argentino Enrique Gabriel, que se recuerda en un foro de reflexión sobre la influencia de la inmigración en el cine. Muchos brasileños viven a la intemperie, en la puta calle, en los subsuelos del infierno promovidos por el narcotráfico, en las poblaciones de favelas que ganan terreno a una de las selvas tropicales más amenazada del planeta. Otra amenaza, no menos peligrosa, también del planeta, es la prepotencia estadounidense de pretender, una vez más, de sacar a relucir su uniforme de policía mundial, en su cruzada contra el terrorismo. El águila usamericana planea sobre el Caribe y sobre la caliente triple frontera de Brasil, Paraguay y Argentina donde se venden coches robados, el contrabando campea a sus anchas y ha sido refugio de terroristas. La guerra de Irak, al parecer, se está agotando y
el mercado del tráfico de armas se moviliza
con fintas y escarceos en Irán y en América Latina, donde han estado involucrados gobernantes como el fallecido dictador chileno Augusto Pinochet. Te echan a la puta calle y te buscas la vida a decenas de miles de kilómetros. En España, sin ir más lejos, unos 20.000 inmigrantes de América Latina asisten a un partido amistoso entre Perú y Ecuador en el estado Vicente Calderón. Son algunos de los que han tenido la valentía y el tesón puesto de manifiesto en algunas de las muestras cinematográficas latinoamericanas que reflejan la actualidad inquietante. Tanto, como que la literatura iberoamericana pretende ser una referencia en la próxima edición de la Feria del Libro madrileño en 2008.

4 comentarios:

fgiucich dijo...

Asì es la vida: la puta calle es una realidad del carajo. Con todas las letras. Abrazos.

Daniel de Witt dijo...

En la Triple Frontera hay tantos terroristas como armas de destrucción masiva en Irak.
Es otra patraña de USA para lograr instalar presencia militar en la región que, oh casualidad, es el principal reservorio de agua del mundo.
Te recomiendo la película "Sed. Invasión gota a gota".
Un abrazo.

St. Josh dijo...

Y al final somos gitanos en este planeta, por eso hay que aprender a respirar...


saludos desde Honduras!

Martín Bolívar dijo...

fgiucich: al pan al y al vino, vino.
daniel de witt: gracias por la recomendación, no conocía esa película.
st.josh: entiendo que te refieres a la etnia gitana como que igualmente somos excluidos del sistema como ellos. Hay que aprender a respirar, si te dejan. saludos desde España.