miércoles, enero 24, 2007

El racismo

Nunca entendí porqué en Latinoamerica se celebra el 12 de octubre como el Día de la Raza, ya que en España es el Día de la Hispanidad. Una reyerta entre jóvenes en un barrio de Madrid ha puesto en tela de juicio el racismo en España contra los jóvenes latinoamericanos. Creo en las palabras de Sergio Montoya, de la oenegé 'Otra mano, otro corazón' quien afirma que no se debe hacer un festín de lo ocurrido, quizá con el matiz que le dieron al suceso los medios informativos. Para Montoya, más bien se trata de una protesta contra cierto tipo de delincuencia juvenil. Creo que el racismo es un instinto que tenemos todos. Me explico. Cuando llegas a un país extranjero, aunque sea España, país al que nos une el entendimiento de la lengua, puede que tengas un cierto prejuicio, que te protejas y tengas miedo de que te llamen sudaca como en Latinoamerica se llama gallegos a los españoles. Hay quien dirá que son calificativos cariñosos, aunque no se puede negar un cierto deje despectivo en ambas expresiones. En Argentina, por poner un ejemplo, Eva Perón llamaba 'grasitas' a los trabajadores y gobernaba Perón en los tiempos en que se llamaba 'cabecitas negras' a la gente que venía del interior del país a buscarse la vida en la capital. Nacemos y al poco tiempo nos damos cuenta de que nos ponen
la etiqueta de un país.
Recuerdo de niño que en el colegio se izaba la bandera argentina y se cantaba 'Aurora'. La bandera, un símbolo netamente nacionalista, se elevaba, según la canción, 'audaz como un águila guerrera'. Eso es nacionalismo puro y duro. Tenía nueve años, cursaba el tercer grado en la escuela y me hicieron jurar con el saludo nazi, aquello de que la bandera nunca iba a ser 'atada al carro de la derrota', o algo así. En otros países, latinoamericanos y europeos, supongo, habrá ejemplos similares. Una vez fui al cine y en la película se interpretaba el Himno Nacional Argentino. Todos nos pusimos de pie, menos una persona. Entonces vino el acomodador y le dijo que si no se ponía de pie llamaba a la Policía. Como este señor no cumplió la orden, llegún un agente del orden y se lo llevó, supuestamente detenido. Nadie dijo nada.
El nacionalismo
está en la primera estrofa del Himno Nacional Argentino:

Se levanta la faz de la tierra
Una nueva y gloriosa Nación:
Coronada su sien de laureles
Y a sus plantas rendido un León (España)

Sean eternos los laureles
Que supimos conseguir.
Coronados de gloria vivamos
O juremos con gloria morir.


La letra se puede interpretar como un grito de guerra que, inconscientemente, me imagino que debemos sentir cuando pisamos tierra extranjera o cuando conocemos a un extranjero que llega a nuestra tierra. Es evidente que en España se está produciendo una integración de los inmigrantes y no sólo procedentes de Latinoamérica, también de Asia y África.
La inmigración latinoamericana preocupa a Europa y se busca analizarla para comprenderla y situarla en la realidad a través de un máster en universidades de España, Alemania, Francia, Polonia e Italia. Pero los latinoamericanos no debemos rasgarnos las vestiduras por los brotes de violencia xenófoba en España porque si miramos en nuestros territorios tenemos las desigualdades e injusticias que sufren los indios, negros y mestizos. Por eso, el racismo es un defecto, un fallo, que mamanos desde la infancia y debemos desterrar en el mundo.

2 comentarios:

merce dijo...

Estoy de acuerdo, Martin, en todas partes cuecen habas, eso está claro, y nadie puede presumir de que en su país no exista racismo. Es una lacra, sin duda alguna, pero con el agravante de que algunos políticos lo utilizan para conseguir votos. Por eso los partidos políticos de ultraderecha consiguen votos, por aprovecharse de la incultura y de los más bajos instintos de la gente.

Embajador en el Infierno dijo...

En su origen la palabra "raza" en la expresión "Dia de la raza" y similares no tiene en absoluto connotación racista de ningún tipo, en tanto que considerado como grupo humano particular diferenciado por una serie de características étnicas o biológicas. Se refiere más bien a la "calidad" de los diversos pueblos que componen la Hispanidad. En España la denominación se cambió hacia final de los años 50 y se introdujo oficialmente el "Dia de la Hispanidad". Sin duda la confusión terminológica que sugería la anterior denominación fue causa de que se cambiara.

Por lo demás yo no encuentro que haya problemas de racismo en España en relación con inmigrantes americanos. Si que puede suscitarse con norteafricanos, pero sinceramente yo no lo veo por ningún lado con los americanos.

Dicho lo cual los sucesos de Alcorcón tienen un origen bien definido que no tiene nada que ver con el racismo. Que haya racistas declarados que aprovechen la oportunidad para conseguir sus propios fines, sin duda los habrá, pero la animadversión de la población autóctona no es hacia los inmigrantes en general, sino hacia un grupo perfectamente definido de ellos.