domingo, enero 28, 2007

La llegada del nuevo mesías

Hugo Chávez se perfila como el hombre nuevo, el sucedor de Fidel Castro que enarbole la bandera de unión latinoamericanca contra los Estados Unidos. Así las cosas, las opiniones difieren. Desde el gobierno cubano apuntan a que las fuentes que más mienten admiten la estabilidad en la isla, mientras se piensa qué será
Cuba sin Castro
el día que fallezca. Las voces críticas denuncian la censura, ejercida a través de los servidores para controlar Internet y hay quien dice que Cuba está hundida en la miseria. La salud quebrantada del Comandante en Jefe cubano, a sus 80 años, no es garantía de que viva muchos años, lo que provoca escepticismo, ansiedad e incertidumbre. Algunos agoreros vaticinan la llegada del nuevo mesías, Hugo Chávez. En su país, Venezuela, hay quienes le cuestionan silenciar la libertad de expresión con el cierre de la Televisión Radio Caracas, justificada para evitar el monopolio de empresas privadas. América Latina sigue esperando...

3 comentarios:

byrongio dijo...

En el tiempo de gobierno de la Izquierda democratica, en el Ecuado, el Dr Rodrigo Borja presidente de aquel entonces clausuro una radio porque modificaba la información a la conveniencia personal de unos cuantos, desde fuera quizas fue un atentado contra la libertad de expresión, desde dentro me pareció lo moralmente correcto, y mirando los resultados electorales en Venezuela y el hecho de que ningun organismo extranjero haya puesto en duda la veracidad de los mismo, pues creo que lo que ocurre adentro esta por demás claro.

Saludos

Daniel de Witt dijo...

Con respecto a Cuba, no creo que cambie nada por la ausencia de Fidel. La población tiene demasiada conciencia revolucionaria como para que cambie sólo por la ausencia del líder.
Incluso puede ser mejor, menos dogmático y con una conducción más horizontal.
Lo que sí es seguro, es que la gusanera infecta de Miami tendrá que seguir esperando, como hace más de 40 años.
Un abrazo.

LUIS AMÉZAGA dijo...

Mucha bandera es esa para enarbolar. Chávez de momento no puede ni debe hablar de toda latinoamérica. Sólo esgrime dos argumentos, el populismo interno y el enemigo común. Poco bagaje para tanto propósito totalitario disfrazado de revolución bolivariana. ¿Con la muerte de Castro morirá el castrismo? Si yo lo supiera....