sábado, septiembre 22, 2007

Escalofriante

Desde la butaca mullida del cine, sentado en el teatro o reclinado cómodamente en el sofá frente al televisor, cualquiera puede presenciar el espectáculo escalofriante que ofrecen los ricos desde sus atalayas privilegiadas, mientras los pobres viven hacinados en los sótanos. Al ex presidente peruano, Fujimori, no le importó exteriorizar sus signos de riqueza, hasta que la Justicia chilena ordenó su extradición al Perú para ser enjuiciado por presuntas violaciones a los Derechos Humanos y corrupción económica. En Chile acaba de morir otro privilegiado, Anacleto Angelini , italiano de nacimiento pero chileno por gracia, concedida en 1994 por el Gobierno del ex presidente Eduardo Frei. Su fortuna, décima en el ránking latinoamericano, le valió más que el pasaporte italiano.
Dios los crea y el viento los amontona.
El Banco Santander lanza La Banca Privada Global, exclusiva para ricos. México tiene a uno los magnates más poderosos del mundo, Carlos Slim, de origen libanés. En la región campeona de las desigualdades, los más ricos, los que tienen más de un millón de dólares en activos financieros, sin embargo, se sitúan en los últimos puestos en cuanto a las donaciones que entregan para pagar menos impuestos, pero son los que han visto crecer más sus patrimonios en el año 2006 (23%), superando la media mundial del 11.4%. Desde la butaca, lo sorprendemente terrible del panorama latinoamericano produce contracciones, fiebre, sudor, frío, incapacidad que algunos confunden con discapacidad, como si fuera un ínfimo y fugaz terremoto silencioso.

6 comentarios:

Daniel de Witt dijo...

El primer paso para revertir la situación es saber que existen los intereses de clase, y no los intereses nacionales.
¿Qué carajo es "el interés nacional"?
Eso no existe.
Un plomero argentino, un bancario mexicano, un campesino peruano o un minero boliviano tienen entre sí mucho más en común que un chileno común con un magnate de su propio país o que yo con Fortabat.
Ellos, los ricos, lo tienen claro, y nosotros no.
Cuando lo asumamos, podremos defender nuestros intereses.
Ahí está la clave.
Un abrazo.

Jluis dijo...

En esto Latinoamerica no es sino un fiel reflejo de buena parte del mundo. La desigualdad es la norma, y el crecimiento la pauta.

Un abrazo.

El Navegante dijo...

Una vez más el agudo y certero comentario del observador sensible par atomar conciencia de la realidad que nos rodea, y de la contracara que nos pretenden siempre vender.
Al fon puedo enfilar nuevamente mi baroc hasta tu prestigios puerto, para agradecerte uan vez más, tantas visitas y palabras de aliento.
Ya sabes que desearía hacerlo más seguido, pero a veces las circusntancias de tiempo, trabajo otras yerbas, no nos dejan.
Un fuerte abrazo, querido Amigo, y pierde cuidado que no me olvido de tí.

Waiting for Godot dijo...

"Dios los crea y el viento los amontona". eso me gustó. Besos.

June Fernández dijo...

Qué horror, de verdad. El poder del Banco Santander da miedo. Hace poco hice un reportaje sobre su proyecto Universia, con el que va a impulsar programas de movilidad entre estudiantes europeos y latinoamericanos. Que un banco controle la educación universitaria me parece de lo más grotesco.

Por no hablar de que financia el comercio de armas, y que sus trabajadores están hartos de ver cómo se incumple el pago de pluses por cumplir objetivos.

Martín Bolívar dijo...

daniel de witt: falta unidad entre los pueblos.
jluis: las desigualdades sirven para el crecimiento desmedido de las minorías.
el navegante: gracias por ser tan amable. No me olvido de tí.
waiting for godot: es un dicho que dice muchas cosas. Gracias por tu comentario.
june fernandez: el poder de los bancos, voy a buscar tu reportaje, me parece un tema interesante.